La Biblioteca del Giner de los Ríos se transformó este Halloween en un rincón mágico digno de Hogwarts. Con velas flotantes, hechizos escondidos entre los estantes y un ambiente de misterio cuidadosamente creado, el alumnado se adentró en un Escape Room temático de Harry Potter que combinó fantasía, ingenio y educación emocional.
Desde el inicio, los participantes recibieron una misión: liberar a la biblioteca de un encantamiento que atrapaba las emociones, impidiendo que pudieran expresarse con claridad. Para romper el hechizo, debían superar pruebas inspiradas en las casas de Hogwarts, cada una vinculada a una emoción clave:
Gryffindor – Valentía
Hufflepuff – Alegría
Ravenclaw – Curiosidad
Slytherin – Gestión de la frustración
Cada reto combinaba pistas, candados, códigos ocultos y objetos mágicos, pero también invitaba a reflexionar sobre cómo sentimos, cómo actuamos y cómo podemos regular nuestras emociones en situaciones de presión. El alumnado no solo resolvía enigmas: aprendía a escucharse, a cooperar y a gestionar el estrés de forma positiva.
La actividad se convirtió en un espacio de convivencia extraordinario. Los grupos colaboraron, debatieron, se animaron mutuamente y celebraron cada avance como un logro compartido. La emoción, en todas sus formas, estuvo presente en cada rincón: risas, nervios, sorpresa, entusiasmo y ese brillo especial que aparece cuando la imaginación se mezcla con el aprendizaje.
El Escape Room fue, además, una oportunidad para reforzar el trabajo de la Red de Educación Emocional y Salud Mental del Giner, demostrando que las emociones pueden integrarse de manera natural en actividades lúdicas y literarias, potenciando la motivación y el bienestar del alumnado.
Al finalizar, cada equipo recuperó “su emoción perdida” y la biblioteca volvió a llenarse de vida. La experiencia dejó claro que la magia no está solo en los libros, sino en la forma en que los vivimos juntos.


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